Ya han cumplido dos años de vida, se portan muy bien, duermen juntos y se quieren mucho, de vacaciones viajan con nosotros y aunque mi esposa quiere mucho a Roko, Lukas sigue siendo su adoración y el se desvive por ella. Roko me acompaña a todos lados, como dice el dicho salió perro faldero a donde me muevo el también jejeje.
Después de tanto tiempo ya todos nos hemos adaptado y nuestras mascotas también y toda la familia los han acogido muy bien.
